6
Abr

Empezábamos a desconfiar (con puras palabras)

Empezábamos a desconfiar (con puras palabras)

Empezábamos a desconfiar
con puras palabras
fue la urgencia o el desorden
de la poesía
su sinfonía de almas grises
árboles creciendo como vagos
pensamientos
vulnerando
mañanas insensatas
grasosas/consonantes
fue creado y desarrollado
en un lago salado
yo pensé/creí/pero nunca fui
a conocer el lago
tan vacía que sostuve la mirada
sí/me arrepiento/ahora vivo
con una especie de fijación masturbatoria
el síndrome del no pasado/lo que no ocurrió
un atardecer más/un sol acabado
un nombre impropio/como por ejemplo
soy una madre y mataron a mis hijos
soy la mona lisa o quizás
bruma quemada
por la historia/su crimen
nunca del todo existente
o sepultado
era una época en que visitaba museos
pero ningún muerto/me visitaba
aún a mí
lo que quedó
fue un lenguaje apenas corporal
señales temblorosas
bombas de racimo
corazón de esquirlas
un jardín
de órganos robados
comienza el día/toda una ficción
me pongo a escribir
sin superar el ritmo sacudido de las noches
después dejo a un lado
el lápiz/pero la vida/de los otros
eso no/esa la sigo
se convierte en/
juego de distancias inexactas
intento/abstracto en el papel
puro placer/el sorbo de ironía
no recuerdo
si me rompen la cabeza tus botas
si me arrancas el pelo
no me asusta
que todo quede en nada
como en familia
no me gusta
la historia impostora
la letra si no da cuenta
de la imperfección de fantasías
la vida si no hace justicia
y la muerte denegarla
puede que aparezcan otros amigos
de mi naturaleza/mis semejanzas
mi autoficción descomprimida
el juego es ser sujeto
hacerte significado desde lejos
en todos los extremos rayo
sobre el sueño inoportuno
(tú sobre mí)
nunca más golpearás mi sangre
ni mi tonta historia ni mi piel
si la naturaleza tiene memoria
por qué se confunden quebradas y ríos
mares y cordilleras
lo tuyo grande y lo mío
atrapados por inercia en un mismo cuerpo
moribundo
este lápiz/en este papel
raya/aproxima
lo que quiero decir
no sale de Santiago
en su cuerpo moribundo
se esconde
en el cemento castigado
ante el asalto a mano armada
no me defiendo
cojo marejadas de la lengua
su imprecisa puntuación
nadie lee/hago fuego
con estos fríos manuscritos
se quema mi sonrisa
y un poco de tristeza me sigue
sin parar

Poema inédito (2018)