Ars poética

“Ars poética”

PRIMERO que todo creo que cualquiera es un poeta, y el celo revolucionario que guardo por la educación de las masas sobre la superación de la propiedad privada y el ejercicio de una distribución equitativa de la riqueza del mundo, debe incluir también la misión de llevar conciencia poética a todos como una forma de simplemente decir: reconócete.
Así que nosotros, por ejemplo, en la Brigada de Poetas Revolucionarios, tenemos bastante claro que lo que conscientemente queremos hacer es poner nuestras palabras al servicio de quienes están ya movilizándose para defender la tierra de un sinnúmero de indignidades y codicias. Hay una pequeña muestra de sabiduría deportiva: la mejor defensa es una buena ofensiva. Nuestra ofensiva es la Palabra, el heraldo de la Verdad. Ponemos nuestras palabras al servicio de asuntos como la indigencia, la lucha de los inmigrantes, la cuestión de la salud, las condiciones de pobreza, la crueldad del tráfico sexual, la cuestión de la raza y, por supuesto, subyaciendo a todos éstos, está el asunto de la movilización de la maquinaria bélica. Es en eventos que giren alrededor de dichos temas, donde puedes estar seguro de encontrar a los Brigadistas que los irradian con el fuego de sus poemas.
Es bueno recordar que escribir un poema es una acción, y que escribir una acción es ya ir en camino de organizar el alma, no simplemente para disfrutar la estética del momento, sino para reconocer la profundidad de la alteridad en su interior, y cómo, si la palabra guía la verdad, el futuro no será, no puede ser, traicionado por las que son sólo las sobras de mentiras.
También es bueno recordar que aunque nos parezca que somos nosotros quienes escribimos, es en realidad el lenguaje el que nos escribe, y exige tan sólo que permanezcamos abiertos a recibir la verdad que nos puede ofrecer. Esa apertura es la claridad sobre cada uno de nosotros, en la que a cada uno de nosotros se nos concede la majestad del lenguaje con el fin de darle a la tierra la imagen de su propia majestad.