Fuegos cruzados

“Fuegos cruzados”

Por las mañanas se escuchan las bandadas de pájaros. El roquerío brilla cuando el agua se retira de ninguna parte. En casiones crecen espinos y los pequeños ciervos hieren sus pies al atravesar los descampados. Alguien juega al simulacro. Construye embarcaciones por si algún día debe abandonar la isla. Construye una casa por si algún día llega alguien. Alguien juega al simulacro. Ella camina descalza. Habita la isla y en su soledad se entiende con el viento. Es su destino responder a las horas del día, por si alguien, más allá, estuviera mirando. Mira crecer el musgo entremedio de la roca: así da cuenta del paso del tiempo. Un año, se dice, dos. Y sigue contando.