Y entonces empiezo una vez más con la línea

“Y entonces empiezo una vez más con la línea”

de repente estuve ahí,
en ese lugar, fuera de
mi vida, en ese lugar no había,
si se mira con precisión, nada
significante, ningún valor nominal, ninguna
cosa, ningún nombre para la cosa.

Si hubiera golpeado, tal vez
me hubieran dejado entrar. Me falta esa luz
descolorida de marzo, quiero decir: me hace falta
escuchar el sábado al mediodía el sonido
de los vidrios en el container y por eso pensar
que no pienso en nada, necesito pensar
que un zapato es nada más que un zapato;
una heladera, una heladera
y el despertador ahí afuera
que cada día pía a la misma hora,
nada más que un despertador ahí afuera
que cada día pía a la misma hora.

Esta línea nueva que empiezo tal vez no
termina, o despega, así
como saldría corriendo un perro, sólo
porque la puerta está abierta.

(traducción del aleman: Silvana Franzetti)

En: Periodico de Poesia No. 85 / Diciembre 2015 – Enero 2016