Montaña Trémula

“Montaña Trémula”

A una joven prostituta

Él le dice que la ama
y golpea su corazón
cada moretón penetra cada vez más
en su culo enjuto
en sus senos recién formados.
Tú entiendes, él la ama,
y ella lo sabe
mientras entra a la noche oscura y húmeda,
deslizándose dentro y fuera de carros,
su cuerpo diminuto, un tragamonedas.
Tú entiendes, él la ama,
y ella lo sabe,
ante el sonido del suspiro de un putañero,
la risa de su infancia
desapareciendo garganta abajo.
La encontraron en una zanja
con lodo en su pelo;
se lee en su epitafio:
hora de la muerte, desconocida
lugar de la muerte, desconocido.
Tú entiendes, él la amaba.
Tú entiendes, ella le creyó.

Traducción por Ricardo Gómez