Carmen Berenguer

Santiago 1946

Poeta, cronista y artista visual chilena. Ha publicado los poemarios Boby Sand desfallece en el muro (1983), Huellas de siglo (1986), A media asta (1988), Sayal de pieles (1993), Naciste pintada (1999), Mama Marx (2006), Maravillas Pulgares (2009), Venid a Verme Ahora (antología, 2013), Mi Lai (2015). Recibió la Beca John Simon Guggenheim (1997) y en 2008 fue la primera mujer chilena en recibir el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2008).

No las ruindades ni bellaquerías
no más lejos donde cantan en el albor
donde el cepón destila
preludio de ensueño
no donde bufa brama: Esplendor en la Hierba
me tumbaré en la flora
aguardaré
que profane mi nido y se recline
sorteando mis pasos febles
esa sustancia gris jaspeando mi greña
vedada
tumescencia hueseada
pobladas estelas
y bien:
fronda de pelos
por eso de latente
por eso de parva
abaleo

Pierdo mis hebras a veces lisas y débiles otras filos al viento de penas
azucarar el olvido anden seco y adusto
envarado hojas de capas hacia las cumbres
tortuoso se me viene hacia los hombros
sinuoso acaracolado ondular en los hombros desrizado amanece
y ese moño de copia en otoño
deshojándose el estilo lo mismo las carnes en su lirismo
decadentista caen las hojas y los risos del tubular peinado caen
adornando el rostro en los cadejos
revuela el desasosiego de una prematura vida mundana
ay! mis moños de películas
desde esa pubertad de la cola de caballo saltarina sin miedo a mostrar el rostro
inocente del primer beso en la plaza Brasil
a la salida del colegio hasta este moño sensual y luego pájaros
picoteando el nido de pelos en ese moño bien cuidado en una mala
cabeza revuelta.

I lose my strands sometimes straight and brittle others blades to the winds of suffering
to sweeten oblivion moving dry and lifeless
stiff leaves in layers toward the peaks
tortuous it comes to my shoulders
sinuous spiraled curl on shoulders flattened at daybreak
and that imitation hairdo in fall
shedding the style like flesh in its decadent lyricism
falls the leaves and the giggle of ringlets fall
adorning the face in tangles
stirs the unease of a prematurely mundane life
oh! my cinematic hairdos
from the adolescence of a lively pony-tail unafraid to show the innocent face of a first kiss in Brazil Square
after school to this sensual hairdo and later birds
pecking the nest of hairs in that tidy hairdo of a terrible
muddled head.