Carlos Cociña

Concepción 1950

Poeta y editor. Entre otros, ha publicado los poemarios Aguas servidas (1981), Plagio del afecto (2010), Al margen de la propia vida (2013), La casa devastada (2017). Recibió el Premio Municipal de Literatura en poesía (2014) y el Premio Círculo de Críticos de Arte de Chile (2017).

Un ramillete de neuronas genera la percepción de lo que vemos. Las cosas y los objetos no son una imagen que se proyecta en la cabeza, son una detonación de neuronas en el cerebro. Las cosas y los objetos están por ahí, sin destellos.

El hacer y la práctica reanima el tracto de materia blanca y de la oscura, se llenan de humedales en los que anidan nuevos revuelos. Tareas de fluidez que se extienden al expandirse las arquitecturas fluviales que destilan información neta.

Las cosas que no existen, están en el origen de las palabras.

Las maquinarias biológicas funcionan por proteínas, moléculas diversas que se ensamblan a partir de veinte piezas diferentes, los aminoácidos. Su gran variabilidad genera un repertorio, cada una con una función particular. Las hay estructurales, y las enzimas son responsables de las reacciones químicas. El cuerpo las fabrica y las desecha para hacer otras nuevas, de acuerdo a instrucciones genéticas precisas del citoplasma. Las instrucciones no salen del núcleo sino que se copia un trozo del ADN en otra molécula, el mensajero.