David Villagrán

Santiago 1984

Ha publicado los libros de poesía Solsticios (2009), Declinación de un astro (2011) y El sueño del hijo con la letra A (2018). Tradujo el ensayo Sobre la imaginación (2018) de Mary Ruefle.

UN HOMBRE muerto
el libertador
se asola en la plaza
levanta su brazo
espolea aire negro

siglos más tarde
no quedan dos huesos
del cuerpo que ahora
da forma al rigor
de sus rasgos

quien sopla insistente
sus pómulos
y a golpes le trajo
sin encabritar
un caballo

es luz
la única sangre
que entibia su espalda

son demasiados
los muertos que reúne
cabalgando

Incapaz de dominar un diluvio
sin forma ni motivo insiste el pulso,
un golpe seco del agua en caída
sujeto a los esquemas de la mano.

Madera, medida que el círculo ama
carente cual espejo de la especie,
rozando la figura de otra tierra
deshecha sobre el cuerpo de la lluvia.

Sin aroma el aire la levanta,
sin destino el rumbo la declina,
nave de sal confiada a la vida
que avanza en ilusión de un ejercicio.

Su hondura fija, el ritmo de la fuga
escoge la insistencia de una línea
hurgando al interior, en su figura,
pasajeros del punto que divisa.

El horizonte, el mar y su mudanza
viajando por la ruina de los puertos,
con música que eleva en estandarte
y luz amplificada por fantasmas.

Que pida a la razón una rompiente,
que imagen de la historia se reclame,
tu corazón, el arca sobre el cielo,
y el fuego donde abrimos la montaña.