Myra Jara

Lima 1987

Poeta peruana, residente en Roma. Estudió Humanidades Perú, Alemania e Italia, y practicó Danza Contemporánea en Lima y Nueva York. Publicó La destrucción es blanca (2015). Poemas suyos han sido publicados en revistas en Italia, México, Perú, Finlandia, en una antología en Dinamarca.

ELLA TIENE cáncer
se lo han detectado en un laboratorio
quisiera hablar con ella y decirle
mamá, lo que te ha pasado
es que se ha reventado una estrella en tu cuerpo
lo ha oscurecido como el cielo
te dije que la oscuridad no es mala ni enemiga
es un sueño de tu hija niña
que siempre la comprendió más que la luz
la oscuridad perfecciona las estrellas,
es un sueño que puede durar mucho tiempo

El veintitrés de Noviembre de 2008 un hombre cuyo nombre no quiero mencionar asesinó a mi prima M.O. de un único golpe en la cabeza

Yo no recibí la noticia hasta mediados del siguiente mes, cuando escuché accidentalmente una conversación telefónica entre mi madre y una mujer que lamentaba la tragedia

Antes de reaccionar, fui por instinto hacia la computadora, googleé el nombre completo de M, y ahí encontré su muerte

Ésta estaba registrada por varias cadenas de noticias en Estados Unidos, que documentaban hasta cierto detalle el asesinato, encontré en ellas una única foto en primer plano de su asesino

El rostro de ese hombre ocupó de manera absoluta mi mente. googleé su nombre. me mareé, vomité. era un hombre nacido en India, había vivido, como ella, en Florida

La mató en su auto

Cuando cumplí quince años M y yo vivimos juntas por un tiempo. ella tenía seis años más que yo. fue un tiempo en una casa en Chaclacayo. cenábamos juntas. fumábamos en el jardín.

A las once de la noche, casi siempre salíamos a correr. ella guiaba la ruta porque era más grande y era atrevida. M era una chica muy bonita que modelaba y salía en las revistas. yo la admiraba porque era temeraria e independiente, viajaba

En las tardes íbamos juntas a la cocina y preparábamos nuestra comida de dieta.

Mientras comíamos ella me hablaba de Florida. a veces estaba muy ansiosa

Fue en esa época que yo había comenzado a vomitar lo que comía. M trataba de impedir que vomitara. me prometía que no me haría daño comer su comida

Por dos años en Alemania no supe nada de ella. recibí después algunas noticias suyas por mi madre. había dejado de modelar, estaba estudiando en la universidad

La última vez que la contacté fue antes, en Nueva York, cuando comencé a enfermarme de anorexia y decidí vivir en Alemania

Hice muy bien en irme lejos con la enfermedad. me habría matado estar enferma al lado de gente que conocía. me habría matado el amor excesivo de alguna gente

Nuestra última conversación fue un poco fría. un aire perdido y distraído avanzaba hacia mí

No le conté a nadie que sabía de la muerte de M. mi familia no me lo dijo. yo acababa de volver al Perú a casa de mis padres. estaba muy enferma. la distancia con los dos era casi total. no soportaba estar en esa casa, pero ya no podía vivir sola, desplazarme, limpiar. estaba paralizada y en perenne pánico

Dormía en el día y en las noches salía. una vez fui al mar, me impresionó la luna sobre el agua. fue como una primera visión hacia la vida

Unos días después de saber de la muerte de M, mis padres me trasladaron a una clínica psiquiátrica en Lima contra mi voluntad.

Ahí estaría hasta casi tres años después

Comencé esa etapa de mi vida desplazándome en los pasadizos de la clínica. comencé mi etapa ahí con la sensación sobre M y su muerte

La sensación de su muerte era móvil, flexible, me ayudó a sobrevivir el trauma del inicio de la clínica. la fuerza de su muerte, la impresión sobre el mar. su muerte, esa fuerza, el recuerdo exacto de mi prima rubia, alta, fuego, luz

Y su muerte concreta, la transparencia. Desaparición y silencio

Me olvidé de ella en poco tiempo, pero la desplacé a mi memoria como un secreto

Fue uno de los primeros de los secretos que escondí en mi mente en ese período.