Valeryee Rojas

Calama 1995

Poeta chilena. Licenciada en arte. Vive en el valle de Lluta.

Mi abuelita me regalo una jorobita
Sombra me hace y por otros vive
Me acompaña para no estar solita.
Mi abuelita me regalo una jorobita
Saluda al suelo y baja el vuelo
Mi horizonte: pueblo polvo, pueblo tierra.
Mi abuelita me regalo una jorobita
Curcuncha guarda bajo su piel un manto
Verdades tristezas trabajos y partos.
Bajo mi piel un llanto canto
Mi abuelita me regalo una jorobita.
Maletita de ancestros en mi espalda vive
Grita desde el vientre la maletita sintiente.
A tota el nonato y en brazo la huérfana
Mi abuelita me regalo una jorobita
A tota el tiempo, en mi maletita el universo.

Quisiera abortar este país…
Y en cada pulsación,
En cada contracción…
De un espasmo drenar de mi cuerpo toda la ciudad.
Abortaría cada cimiento que me contiene, cada esquema
Cada político, y a cada gobernante.
Finalmente tiraría la cadena solo para verlos navegar por el desagüe.
Quisiera en cada contracción de una vez por todas partirme en dos y que todo acabe,
Volver a nacer entre la sangre derramada.
Apretar yo misma el gatillo y lanzarme al inodoro,
Viajar desde mi baño al desagüe como si fuera un portal mágico,
Como si fuera el agujero de Alicia a otra dimensión.
Lloraría entre la sangre que desde mis muslos cayó al piso formando un lago en la baldosa.
Ya casi casi nado en sus aguas que gotearon desesperadamente de mi útero enardecido.
¡Dios, vivo el drama de inodoros sucios de sangre!
¡Grandes oráculos del siglo porvenir!
El futuro, entre la mierda y la sangre.
Quisiera drenar por el baño a este país
Ponerlo al fin en su lugar
Sí, a este país de mierda que me convierte en asesina, en bruja y en puta.
Viajo y soy de todos los tiempos.
Me apuntan en la calle de pérfida.
Mis amores me destruyen.
Y revivo la historia de mis ancestras quemadas en la hoguera irremediablemente.
Escarmientos de libertad, eso somos todas.
Quisiera haber tirado por el baño a este país y no a la posibilidad envuelta en coágulos impávidos.
Quisiera rodar por el desagüe desenmarañando la vida,
desmontando el miedo en mi nave roja.
Quisiera, tanto quisiera.
Quisiera desfibrarme entre los desechos
Y tal vez, solo tal vez
Renacer en otra vida.
En otro cuerpo.
En el de un hombre quizás.
¡NO! Eso jamás
¡Eso ni aunque me rogaran¡
Ni aunque la luna me acusara de plagio y el cielo se fuera en mi contra entre mareas violentas.
Quisiera desdentar la vida desde el vientre
Y abortar al fin a este país hecho de machos indolentes
Quisiera sentir entre cada contracción como la cordillera se parte en pequeños átomos de polvo sangriento en mi ano lleno de tristezas.
Botarlo todo en una diarrea interminable pintada de sangre.
Quisiera gritar entre quejidos lo que nadie quiere decir, nadie quiere ver, y lo que todos ocultan.
¡Mierda y más mierda entre vidas truncadas!
Quisiera sentir como el cerro punza mi ano y me destroza un poco más.
Abortarlo todo, eso quiero.
A la mañana siguiente lloraría a la indeterminación etérea de la vida.
Abriría entre lágrimas y risas portales de existencia remotas solo para consolarme con las distancias.
Quisiera a la mañana siguiente caminar como cualquiera por la calle, transitar nuevamente por esta tierra que renació rebelde mientras pestañeaba.
Quisiera por ultimo…
Sentirme virgen nuevamente,
Llorar por mi hijo mutilado y crear una religión a partir de todos los niños
abortados con el dolor de la opresión.
Quisiera plantarme en mi patio de estrellas, ver de lejos como la existencia pare con dolor nuestro destino insurrecto y florecer con todas mis mujeres dentro, regadas del derrame universal.