Yegua nocturna

“Yegua nocturna”
I
…y cuando me pregunto
a quién pudiste persuadir
viendo aquel cielo sonante,
la brecha abierta en la pared,
el movimiento en su mesura
y el campo en una tela de yerba
sostenida en sus membranas,
sola, tan sola, exhalando
una nueva puntuación, una voz
larga en la noche agravada,
forzada a ver
un resquicio de lo que fue,
diciéndote a ti misma:
mala, peor, funesta
y pienso en esa desproporción
del pensamiento,
en el asombro ante una pausa,
un compás detenido
en un teléfono inexistente o en un cd
temeroso y solícito, un ahora
en el intento de ser llama
entre los labios más oscuros
cuando los peces,
dijiste, eran dos veces
mudos
siempre en la caverna
donde el sol abría
desobedientemente
una defensa
contra la oscuridad
o una simple forma
opaca
que veías entre los átomos
y las moléculas,
¿Soñabas?